El gobierno de Zapatero, nuestro gobierno, ha tenido la acertada idea de intentar erradicar la publicidad de la televisión pública española. En un principio no puedo estar más de acuerdo con el tema, no hay cosa que más coraje me de que tener que soportar los interminables anuncios mientras veo una serie o película. A veces una película que dura 90 minutos, se convierte en 120 ó 130 con la publicidad.
Como digo, me parece acertado en un principio porque… ¿de dónde van a salir los millones para seguir manteniendo el carísimo costo de una televisión? Ahí viene la cuestión.
Hasta ahora, el mantenimiento de la TVE sale de los presupuestos del estado y de la publicidad. La nueva opción es gravar un canon a las operadoras telefónicas, un 0,9%, para hacer frente al descenso de ingresos.
Nuevamente y sólo en principio, podría parecer algo razonable pero en realidad es algo que no va a ser tan sencillo. Ya pasó con el canon de los soporte de almacenamiento, debían hacer frente a él las propias empresas distribuidoras pero al final eran los clientes los que lo pagaban porque subieron los precios.
Las operadoras ya están amenazando con subir las ya de por si carísimas facturas telefónicas, las más caras de Europa, e incluir en rojo el precio del canon para que todos veamos por qué pagamos más.
Esto va a hacer que, en vez de pagar una parte de los gastos de la TVE, paguemos el total, una parte en impuestos y otra en un canon que pagarán todos los que tengan internet o teléfono, vean la televisión o no.
¿Por qué tengo que pagar por algo que no voy a usar? Estoy a favor de un descenso de la publicidad pero no a ese precio, hay alternativas como poner publicidad entre programas y no durante los programas o al menos poner una sola pausa durante los programas y no cada 10 minutos. Si se reduce la publicidad a la mitad ganamos todos, menos pesadillas interminables pero más ingresos. Si se pone menos publicidad se podrá subir el precio de las misma, no lo se, cualquier cosa menos que paguen siempre los mismos.






